Helloween durante su presentación en Rockharz 2026 en Alemania

Helloween en Bogotá 2026: las tres voces de sus cuarenta años

Fotografía de archivo: Helloween en Rockharz 2026, Ballenstedt, Alemania. Foto de Stefan Bollmann, reutilizada con su autorización de uso por atribución y recortada para esta publicación.

Helloween regresó a Bogotá el 5 de septiembre de 2026 con la gira 40 Years Anniversary Tour. En el Movistar Arena, el repertorio permitió recorrer la historia de la banda a través de Kai Hansen, Michael Kiske y Andi Deris, tres voces que conservan una relación distinta con sus discos. Esa convivencia tiene un interés que crece cuando se conocen las grabaciones: escuchar quién asume cada canción permite reconocer los cambios de escritura, las diferentes épocas y la continuidad de unas guitarras que llevan décadas acompañando a sus seguidores.

Para quienes coleccionamos Helloween, la discografía difícilmente cabe en una sola estantería mental. Walls of Jericho tiene un nervio particular; los Keeper desarrollaron otro alcance melódico; con Deris llegaron canciones que también se volvieron indispensables. La visita de septiembre agregó material de Giants & Monsters a esa conversación. El disco de 2025 tuvo espacio en una noche que, por el nombre de la gira, podía haber quedado concentrada en los recuerdos.

Kraken abrió la cita bogotana

Kraken acompañó la fecha como banda invitada. Su presencia vinculó el encuentro con una historia colombiana del rock pesado que también ha pasado por generaciones de músicos y oyentes. En una celebración de larga trayectoria, esa apertura tenía sentido dentro del cartel: el público podía acercarse a dos catálogos construidos durante décadas, con canciones que mantienen un lugar propio en la memoria musical del país.

Después llegó Helloween. La apertura del repertorio con “March of Time”, compartida por Deris y Kiske, estableció el diálogo vocal que atravesaría la presentación. La canción pertenece a Keeper of the Seven Keys Part II, pero en esta formación queda al alcance de dos intérpretes cuyas etapas rara vez coincidían cuando escuchábamos aquellos discos por primera vez.

“King for a 1000 Years” y “Future World” incorporaron también a Hansen. Ese tramo acercó dos momentos separados de la discografía: el proyecto de volver a los Keeper en 2005 y una de las canciones centrales de 1987. La secuencia permitió reconocer cómo la formación actual distribuye una historia que originalmente tuvo otros relevos.

Las canciones nuevas encontraron su sitio

“This Is Tokyo” apareció entre esos primeros títulos y abrió la presencia de Giants & Monsters. Más adelante llegaron “Into the Sun”, “Universe (Gravity for Hearts)” y “A Little Is a Little Too Much”. Cuatro canciones del álbum reciente tuvieron espacio dentro de una selección cargada de clásicos, una decisión que dio al presente de la banda un lugar visible.

Me interesa esa convivencia porque una gira de aniversario también puede mostrar qué sigue escribiendo un grupo. Las canciones nuevas reciben la presión de unos títulos que el público lleva años cantando, pero permiten seguir el recorrido más allá de los discos consagrados. Para el coleccionista, el concierto ofrece una razón concreta para sacar el álbum reciente y revisar sus conexiones con los anteriores.

“We Burn” y “Hey Lord!” recuperaron material de la etapa de Deris, mientras “Twilight of the Gods” volvió al repertorio asociado a Kiske. Con Hansen llegaron “Ride the Sky” y “Heavy Metal (Is the Law)”. La distribución de voces conservó así referencias reconocibles, aunque otras canciones admitieran combinaciones entre los cantantes.

Volver a las raíces sin perder el recorrido

“Ride the Sky” sigue siendo una buena entrada al Helloween más impaciente. En el disco, sus guitarras tienen una urgencia que ayuda a entender de dónde salió el desarrollo posterior de la banda. Que Hansen asumiera ese tramo junto con “Heavy Metal (Is the Law)” permitió ubicar esa raíz dentro de un concierto que también incluía composiciones de gran extensión y pasajes acústicos.

“Hell Was Made in Heaven” amplió la selección antes del solo de batería y de “I Want Out”. El repertorio fue dejando convivir canciones de distintas épocas sin organizar toda la noche como una sucesión estricta de años. Para mí, ese cruce revela afinidades que a veces se pierden cuando escuchamos la discografía en compartimentos demasiado cerrados.

Michael Kiske y Andi Deris durante el festival Rockharz 2026
Imagen de archivo: Michael Kiske y Andi Deris en Rockharz 2026, Alemania. Foto de Stefan Bollmann, con autorización de reutilización por atribución. Ajuste de tamaño para publicación.

El tramo acústico cambió la escala

“In the Middle of a Heartbeat” y “A Tale That Wasn’t Right” formaron parte del pasaje acústico. En la primera aparecieron fragmentos de “Sailing” y “Yesterday” como introducción; fueron guiños breves dentro de la interpretación, sin convertirse en versiones completas de esas canciones.

Ese cambio de formato devolvió atención a las líneas vocales y al desarrollo melódico. “A Tale That Wasn’t Right” resulta especialmente interesante en ese contexto: su relación con Keeper of the Seven Keys Part I conserva fuerza aun cuando cambia el acompañamiento. La melodía tiene suficiente identidad para sostener otra escala instrumental.

Después, “Halloween” recuperó el formato extenso. Su inclusión dio al primer Keeper una presencia que supera la de un sencillo aislado. Aprecio que una canción así conserve espacio en un repertorio de aniversario: su duración permite seguir cómo Helloween construye tensión, enlaza secciones y hace regresar sus motivos.

Un final preciso para una historia amplia

El bis reunió “Eagle Fly Free”, “Power” y “Dr. Stein”. La salida utilizó el fragmento final de “Keeper of the Seven Keys”; es importante distinguir ese cierre de una interpretación completa de la composición. La selección recorrió suficientes capítulos como para dejar nuevas conexiones entre discos que muchos seguidores guardan desde hace años.

La visita de septiembre se sumó a la historia de Helloween en Bogotá que hemos seguido en A 33 Revoluciones. Esta vez, el repertorio de la gira de aniversario añadió cuatro canciones de Giants & Monsters y mantuvo en conversación las tres voces. Después del concierto queda una buena excusa para revisar las carpetas, comparar créditos y volver a escuchar los álbumes con ese mapa en la cabeza.

En el canal de YouTube de A 33 Revoluciones continuamos hablando de las bandas y de los discos que nos acompañan. Si estuvieron en el Movistar Arena, cuéntenos qué etapa de Helloween sintieron más cercana durante la noche y cuál de esas canciones les hizo volver a poner un vinilo al llegar a casa.